En medio de una nueva serie de bombardeos nocturnos que dejaron al menos 12 muertos en Ucrania, Rusia informó este domingo sobre la liberación de 303 soldados prisioneros, quienes fueron intercambiados por el mismo número de militares ucranianos. Esta acción marca la tercera y última fase de un histórico canje de prisioneros entre Kiev y Moscú.
Según un comunicado del Ministerio de Defensa ruso, el intercambio se realizó entre el 23 y 25 de mayo, siguiendo el acuerdo alcanzado en Estambul, Turquía, el pasado 16 de mayo, que estableció la liberación mutua de 1.000 detenidos por cada parte.
A pesar de este avance que podría ser un primer paso hacia una posible tregua, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, instó a aumentar la presión sobre Rusia para detener los ataques y poner fin al conflicto. En sus redes sociales, Zelenski destacó que “sin una presión realmente fuerte sobre los dirigentes rusos, esta brutalidad no puede cesar” y pidió a Estados Unidos, Europa y a todos los países comprometidos con la paz que mantengan “la determinación” necesaria para forzar al presidente Vladimir Putin a “terminar la guerra”.
La madrugada de este domingo, Ucrania sufrió un nuevo ataque aéreo masivo que provocó al menos 12 fallecimientos. Mientras tanto, en Moscú, la presencia de drones ucranianos obligó al cierre temporal de aeropuertos pocas horas antes del cierre del intercambio de prisioneros.
Las autoridades ucranianas calificaron la noche como “terrorífica” en la región de Kiev, donde reportaron cuatro muertos y 16 heridos, incluyendo a tres niños. Por su parte, la Fuerza Aérea de Ucrania aseguró haber derribado 45 misiles y 266 drones rusos durante esta última oleada de bombardeos que afectó a la mayoría de las regiones del país.
