Luego de décadas enfrentando problemas de salubridad, los habitantes del barrio 20 de Julio, en Génova (Quindío), recibieron oficialmente las obras de optimización del sistema de alcantarillado, una solución largamente esperada por la comunidad.
El proyecto, ejecutado en un lapso de dos meses, permitió la instalación de 89 metros de tubería en un sector que carecía completamente del servicio. Además, se construyeron 13 conexiones domiciliarias, 14 cajas y 2 cámaras de inspección, así como la reposición del pavimento afectado durante la intervención.
Esta obra fue posible gracias al trabajo articulado entre el Gobierno del Quindío, el Plan Departamental de Aguas (PDA) y la administración municipal, con respaldo técnico de Jennifer Llano Morales. El alcalde Diego Fernando Sicua Galvis resaltó que esta iniciativa nació desde la formulación del plan de desarrollo local y fue priorizada ante la gobernación. “Era una urgencia. Las aguas negras corrían por los andenes, algo inaceptable en nuestra época. Hoy la comunidad puede decir que por fin se le cumplió”, expresó.
La nueva red de alcantarillado no solo resuelve un problema sanitario, sino que representa una mejora significativa en la calidad de vida de los residentes del barrio, quienes ahora cuentan con condiciones más dignas y seguras. La entrega de esta obra marca un hito para uno de los sectores históricamente olvidados del municipio.
