Una nueva tragedia migratoria sacudió este miércoles a España. Siete personas —cuatro mujeres, una adolescente y dos niñas pequeñas— murieron ahogadas al naufragar una embarcación precaria en pleno proceso de desembarco en el puerto de La Restinga, en la isla de El Hierro, parte del archipiélago de las Canarias.
El accidente ocurrió cuando el cayuco, escoltado por una patrullera de Salvamento Marítimo, volcó tras escorarse justo al llegar a puerto. Las víctimas formaban parte de un grupo de migrantes africanos que intentaban llegar a Europa cruzando el Atlántico desde puntos aún no identificados del continente africano.
Además de los fallecidos, ocho personas más —todas mujeres y menores de edad— fueron hospitalizadas en El Hierro y Tenerife. Tres de ellas se encuentran en estado grave, según confirmaron las autoridades locales.
La embarcación transportaba a 159 personas, incluidos 32 menores, 49 mujeres y 78 hombres. Según el informe de Salvamento Marítimo, el accidente ocurrió cuando varios ocupantes se desplazaron hacia uno de los costados del bote al intentar descender, provocando su vuelco. Las operaciones de desembarco suelen ser críticas, especialmente cuando las embarcaciones están sobrecargadas y en malas condiciones.
Imágenes difundidas por la televisión pública mostraron el caos que siguió al siniestro: migrantes desesperados aferrándose al casco de la embarcación volcada o a los flotadores lanzados por los rescatistas, mientras los equipos de emergencia se movilizaban contrarreloj.
“El hecho de que esto ocurra a escasos metros del muelle es devastador. Algo está fallando”, lamentó Alpidio Armas, presidente del cabildo de El Hierro, quien pidió revisar los protocolos de rescate para evitar que situaciones como esta se repitan.
La ruta atlántica hacia las islas Canarias, utilizada por miles de migrantes africanos que buscan llegar a Europa, es una de las más peligrosas del mundo. Las autoridades aún investigan desde qué punto zarpó la embarcación siniestrada.
