El sector radial del Quindío despide con pesar a uno de sus nombres más entrañables: Fernando Ortiz, conocido afectuosamente como el “Pescador de Barú”. Su fallecimiento, confirmado en las últimas horas, deja un vacío en las emisoras de Armenia, especialmente en Radio Ciudad Milagro y La Voz de Armenia, donde ejerció durante años como operador de máster.
Ortiz fue parte esencial del engranaje que mantuvo viva la radio local durante décadas. Aunque su rostro no era el más visible, su labor tras la consola fue clave para dar vida a innumerables transmisiones que marcaron la historia radiofónica de la región. Siempre presente en los momentos decisivos, colaboró con profesionalismo y cercanía, ganándose el aprecio de colegas y oyentes.
Más allá del aspecto técnico, Fernando era conocido por su carácter amable, su disposición para ayudar y su entusiasmo constante. El apodo que lo acompañó durante toda su carrera —“Pescador de Barú”— no solo lo identificaba, sino que evocaba la calidez con la que dejó huella en la memoria colectiva de quienes compartieron cabina con él.
Su legado, profundamente humano y comprometido, perdura en las frecuencias que aún vibran con los ecos de una era que ayudó a construir.
