La región de Urabá, ubicada estratégicamente en el noroeste de Colombia, continúa consolidándose como epicentro de la producción y exportación de banano, generando un impacto económico significativo tanto a nivel regional como nacional. Este territorio, con fuerte vocación agrícola, se ha convertido en una pieza clave dentro del mercado internacional de frutas tropicales.
De acuerdo con datos del Estudio Económico 2024 realizado por la Cámara de Comercio de Urabá, más de 100.000 personas están vinculadas laboralmente al sector bananero, lo que representa una fuente fundamental de sustento para miles de familias. En particular, alrededor de 32.000 hectáreas están dedicadas exclusivamente al cultivo del banano, generando empleo formal para unos 32.000 trabajadores directos.
Émerson Aguirre, presidente de la Asociación de Bananeros de Colombia (Augura), destacó que esta agroindustria representa la principal fuente de ingresos para municipios como Turbo, Apartadó, Carepa y Chigorodó, aportando cerca del 70% de sus economías. En 2024, Urabá exportó aproximadamente 66 millones de cajas de banano, lo que equivale al 60% del total nacional (109 millones de cajas), generando ingresos por cerca de 619 millones de dólares.
Además de su importancia en volumen y valor de exportación, el sector bananero en Urabá también lidera en condiciones laborales dentro del agro colombiano. Según Aguirre, los trabajadores del banano en esta zona perciben el salario promedio más alto del sector agropecuario, estimado en 560 dólares mensuales. Esta cifra se ubica muy por encima del salario mínimo legal vigente en el país, que ronda los 347 dólares, lo que evidencia un avance en la formalización y bienestar laboral en esta industria.
Aunque el cultivo del banano es la columna vertebral de la economía regional, Urabá también se distingue por otras actividades productivas como la ganadería, la pesca, la explotación forestal, el turismo emergente y otros cultivos agrícolas. Su ubicación privilegiada, en la intersección de los departamentos de Antioquia, Córdoba y Chocó, con salida al mar Caribe y proximidad con Panamá, le otorga un gran valor estratégico para el desarrollo económico del país.
En suma, la región de Urabá no solo lidera por su capacidad exportadora, sino que también representa un modelo de formalización laboral en el agro colombiano, en el que la estabilidad y el ingreso digno son parte fundamental de su cadena de valor.
