En un esfuerzo por transformar la producción acuícola en el departamento, la Gobernación del Quindío y la Universidad del Quindío presentaron un proyecto de innovación tecnológica que busca mejorar la productividad pesquera, fortalecer la sostenibilidad ambiental y dinamizar la economía rural.
El anuncio se realizó en el auditorio de Cofincafé durante la jornada de Mercados Campesinos del Quindío, un espacio que congregó a productores, asociaciones y representantes institucionales para dialogar sobre el desarrollo agropecuario.
El proyecto, liderado por la Vicerrectoría de Investigaciones de la Universidad del Quindío, apunta a optimizar la cría de peces mediante la implementación de sistemas tecnificados que controlan variables críticas como el oxígeno disuelto, la temperatura y la calidad del agua. Esta innovación, respaldada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación a través del Sistema General de Regalías, busca beneficiar a unas 100 familias de los municipios de Quimbaya, Circasia y Filandia, principales zonas productoras.
“La idea es potenciar el conocimiento local y complementarlo con desarrollos científicos que mejoren las condiciones de vida de nuestros campesinos”, explicó el vicerrector Fáber Danilo Giraldo Velásquez, quien enfatizó en el enfoque social y participativo del proyecto.
Con el apoyo de asociaciones locales como ASOPIFIL de Filandia y de grupos de investigación de la universidad, se ha logrado instalar un prototipo que permite incrementar significativamente la densidad de cultivo: de 10 a 80 peces por metro cúbico, lo que podría duplicar la producción anual y fortalecer la economía familiar.
Actualmente, el avance del sistema alcanza un 81 % de implementación y se espera que para finales de 2025 esté completamente operativo en todos los sitios piloto. Este modelo no solo permite cosechar peces de mayor tamaño en menos tiempo, sino que también abre la posibilidad de realizar dos cosechas anuales, incrementando la rentabilidad de la actividad acuícola.
“El reto no es solo producir más, sino hacerlo de manera sostenible y con la gente como protagonista del proceso”, subrayó Giraldo Velásquez, destacando la importancia de integrar el saber tradicional con la ciencia y la tecnología.
Con este proyecto, Quindío reafirma su compromiso con la bioeconomía y la innovación social, sentando las bases para un modelo de acuicultura adaptado a las realidades rurales del país y alineado con la protección de los recursos naturales.
