El empate 1-1 entre Argentina y Colombia en el estadio Monumental por la jornada 16 de las Eliminatorias Sudamericanas estuvo cargado de emociones, y no solo por el marcador. Un intercambio verbal entre los referentes de ambas selecciones, Lionel Messi y James Rodríguez, captó la atención durante el segundo tiempo del compromiso.
La situación se produjo sobre el minuto 70, justo después de que Enzo Fernández viera la tarjeta roja por una entrada fuerte sobre Kevin Castaño. Mientras el colombiano recibía atención médica, las cámaras enfocaron a Messi y James en un momento de tensión. Ambos jugadores cubrieron sus bocas con las manos, pero el lenguaje corporal dejó en evidencia que el diálogo no fue amistoso.
Según medios argentinos, el capitán de la albiceleste habría recriminado a su par colombiano por declaraciones pasadas en las que cuestionó la imparcialidad del arbitraje en la final de la Copa América 2024, ganada por Argentina. James, por su parte, negó haber hecho esos comentarios, lo que dio pie a una breve pero intensa discusión que terminó con gestos de desagrado por parte del jugador cafetero, quien poco después fue reemplazado.
Este nuevo episodio añade tensión a una rivalidad que viene creciendo desde aquella final continental. En su momento, James Rodríguez puso en duda la legitimidad del título albiceleste, al afirmar que decisiones arbitrales condicionaron el resultado y que Colombia mereció mejor suerte.
Al final del encuentro, Nicolás Otamendi también se refirió al tema, asegurando que las críticas previas solo fortalecen al grupo argentino: “Nos pasó algo similar con Brasil, hablaron antes del partido. A nosotros nos gusta responder en la cancha”.
Desde lo deportivo, el conjunto dirigido por Néstor Lorenzo logró rescatar un punto valioso en Buenos Aires, rompiendo una larga sequía de goles en el Monumental que se remontaba a 1993.
