Este domingo 15 de junio, Israel volvió a ser alcanzado por misiles lanzados desde Irán, intensificando el ambiente de incertidumbre en la región. La reciente andanada de proyectiles impactó principalmente zonas del norte, en cercanías de Haifa, así como sectores del sur del país, donde las alarmas antiaéreas obligaron a la población a resguardarse de inmediato.
De acuerdo con informes de los servicios de atención de emergencias, al menos siete personas resultaron heridas a causa de las explosiones y los escombros. Entre los afectados se encuentra una mujer de 62 años, quien debió ser hospitalizada por complicaciones respiratorias tras inhalar humo, mientras que los demás sufrieron lesiones menores.
Este bombardeo masivo se suma a tres ataques previos ejecutados en menos de un día, marcando un preocupante aumento de la violencia entre Teherán y Tel Aviv. Las últimas agresiones han provocado la muerte de más de diez personas y múltiples heridos, además de causar serios destrozos en infraestructuras civiles, elevando el temor de una escalada hacia un conflicto regional de mayores proporciones.
