Las intensas precipitaciones continúan generando estragos en distintas zonas de Antioquia, ocasionando cierres viales, restricciones en corredores principales y dejando a cientos de familias damnificadas, según reportaron las autoridades departamentales.
Carlos Andrés Ríos Puerta, director del Dagran, junto con el secretario de Infraestructura Física, entregaron un balance actualizado sobre la situación, confirmando que durante el fin de semana se atendieron múltiples incidentes, entre ellos 15 deslizamientos de tierra, tres inundaciones y un incendio forestal en el municipio de Anorí, en el Nordeste del departamento. En total, ya se contabilizan 369 emergencias y más de mil hogares afectados en todo Antioquia debido a la persistencia de las lluvias.
Las labores de mitigación y respuesta continúan activas, especialmente en localidades del Urabá, como Murindó y Vigía del Fuerte, donde se adelantan trabajos con maquinaria amarilla, dragado de cauces y entrega de asistencia humanitaria. En El Bagre, Bajo Cauca, las fuertes inundaciones se han visto agravadas por la destrucción de jarillones, atribuida a la minería ilegal en la zona.
Según el Dagran, actualmente 48 municipios se encuentran en alerta roja, principalmente en las subregiones del Magdalena Medio, Bajo Cauca y Nordeste. No obstante, el director de la entidad advirtió que estos niveles de alerta son dinámicos y pueden variar rápidamente, por lo que recomendó a las comunidades mantenerse vigilantes y acatar las recomendaciones de los comités locales de gestión del riesgo.
Por ahora, las autoridades trabajan con todos los recursos disponibles para responder a las emergencias generadas por el final de la actual temporada de lluvias. Además, se prepara la intervención de puntos críticos durante la época de menor precipitación, para reducir vulnerabilidades de cara al segundo periodo de lluvias, previsto para la segunda mitad del año.
