Una red delincuencial dedicada a capturar, torturar y robar a mujeres en Medellín fue desmantelada tras un proceso judicial que culminó con penas ejemplares. Dos de sus integrantes, María Paula Sierra Alba y Miguel Ángel Botero Mosquera, fueron condenados a más de 50 años de prisión luego de aceptar su responsabilidad en una serie de crímenes cometidos entre diciembre de 2023 y abril de 2024.
Las víctimas, al menos ocho mujeres, eran engañadas mediante ofertas falsas de empleo en redes sociales. Al llegar a los inmuebles donde supuestamente prestarían servicios como masajistas o acompañantes, eran sometidas a actos de extrema violencia: las desnudaban, amarraban, golpeaban y torturaban para obligarlas a entregar información confidencial de sus cuentas bancarias y dispositivos electrónicos.
Uno de los casos más aberrantes reveló que una de las mujeres fue quemada con una plancha en su rostro y partes íntimas, y luego le arrojaron alcohol sobre las heridas. Otras fueron marcadas con parafina caliente, creyendo que se trataba de ácido, o cortadas con cuchillos mientras les mutilaban el cabello.
Con estos métodos, el grupo logró apropiarse de más de 80 millones de pesos en efectivo, joyas y objetos personales. Para encubrir los crímenes, los agresores subían el volumen de los equipos de sonido y apagaban las luces de los lugares donde cometían las atrocidades.
La sentencia impuesta por un juez especializado de Medellín incluye más de 53 años de prisión para Botero Mosquera y más de 50 años para Sierra Alba, por los delitos agravados de secuestro extorsivo, concierto para delinquir, tortura y hurto calificado. Aunque la defensa presentó apelación, la condena marca un hito en la lucha contra delitos violentos de género en la ciudad.
