La Procuraduría General de la Nación destituyó e inhabilitó por 20 años al capitán Omar Julián Araque Amézquita, quien se desempeñaba como jefe del grupo de Bienes Raíces de la Policía Metropolitana de Pereira, tras ser hallado responsable de conductas graves que comprometen la ética institucional.
La investigación disciplinaria reveló que Araque Amézquita, uniformado y en horario de servicio, fue sorprendido sustrayendo productos de un supermercado local sin pagarlos. Las cámaras de seguridad del establecimiento registraron cómo el oficial ocultó mercancía, valorada en más de $450.000, en los bolsillos de su uniforme antes de salir del lugar.
Adicionalmente, el Ministerio Público le reprochó al capitán su reiterada ausencia injustificada del puesto de trabajo. Según el expediente, en al menos cuatro ocasiones durante mayo y junio de 2024, Araque abandonó sin autorización el lugar donde debía prestar su servicio, lo que agravó aún más su situación disciplinaria.
La Procuraduría Regional de Juzgamiento de Risaralda calificó como gravísimas las faltas cometidas, señalando que el comportamiento del oficial lesionó el principio de moralidad pública y se ejecutó con dolo. Como consecuencia, se impuso la sanción máxima contemplada en este tipo de procesos: la separación definitiva del cargo y la prohibición de ejercer funciones públicas durante dos décadas.
La defensa del oficial podrá interponer recurso de apelación ante la Procuraduría Delegada de Juzgamiento, aunque el caso ha generado ya una fuerte reacción entre los ciudadanos y dentro de la misma institución, donde se insiste en la necesidad de preservar la integridad y confianza en la fuerza pública.
