Una contundente operación del Ejército Nacional permitió desarticular un centro de acopio ilegal de explosivos en pleno casco urbano del municipio de Ipiales, Nariño. La acción fue ejecutada por soldados del Grupo de Caballería Mecanizado N.° 3, adscrito a la Vigésima Tercera Brigada, con apoyo de inteligencia militar.
La intervención se logró tras semanas de seguimiento que llevaron a las tropas hasta un inmueble en el que, según las investigaciones, se almacenaban insumos destinados a la elaboración de artefactos explosivos improvisados. En su interior fueron encontrados cerca de 3,8 toneladas de material altamente peligroso, incluyendo 31.000 metros de mecha, 19.000 detonadores, 3.500 metros de cordón detonante, 800 kilogramos de mezcla explosiva industrial y más de 2.500 kilogramos de explosivos tipo emulsión.
Los elementos hallados habrían estado en poder de la estructura ilegal conocida como Comandos de Frontera, un grupo armado residual que opera en el suroccidente del país. Según expertos, con estos explosivos se habrían podido fabricar cerca de 38.000 minas antipersonal, lo que representa un riesgo masivo para la población civil y las fuerzas militares.
Personal especializado del grupo MARTE realizó la neutralización técnica de los explosivos, cumpliendo con los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de situaciones.
El Ejército Nacional reiteró su compromiso con la seguridad en el departamento de Nariño y aseguró que continuará adelantando operaciones ofensivas contra los grupos armados ilegales, para evitar atentados y proteger los derechos fundamentales de los habitantes de la región.
