Dos importantes acciones militares desarrolladas en el Quindío permitieron frenar el avance del microtráfico en la región y asestar un duro golpe a las rentas ilegales de grupos criminales. En total, fueron incautados más de 38 kilogramos de sustancias ilícitas, se capturaron dos personas y se evitó la circulación de más de 14.000 dosis de drogas en las calles.
Los operativos estuvieron a cargo de tropas del Batallón de Ingenieros de Combate N.° 8 de la Octava Brigada del Ejército Nacional, en el marco del Plan de Campaña Ayacucho Plus. El primer resultado se dio sobre la vía entre Quimbaya y Alcalá, donde un puesto de control militar detuvo un vehículo sospechoso. Al inspeccionarlo, los soldados hallaron 15 paquetes que contenían 12 kilogramos de pasta base de coca, lista para ser procesada y comercializada en la zona.
En una segunda operación, esta vez en un paradero del corredor Armenia–Pereira, las tropas realizaron controles aleatorios y detectaron a un hombre con dos maletas que desprendían un fuerte olor característico. En su interior se encontraron 26 kilogramos de marihuana distribuidos en 50 paquetes sellados, que presuntamente serían entregados a una red de distribución urbana en la capital quindiana.
Las autoridades estiman que, de haber llegado al mercado ilegal, la mercancía incautada habría producido cerca de 80 millones de pesos en ganancias para estructuras dedicadas al microtráfico.
Los capturados y el material decomisado fueron dejados a disposición de la Fiscalía General de la Nación. Entre tanto, el Ejército reiteró su compromiso con la seguridad regional y anunció que continuará realizando patrullajes, registros y controles para frenar el avance de economías ilícitas en la región cafetera.
