Una historia mal archivada en los escritorios del pasado hoy pasa una costosa factura al sistema de emergencias de Armenia. Cinco vehículos esenciales del Cuerpo Oficial de Bomberos, comprados por la administración municipal hace 25 años, deberán salir de circulación de manera definitiva, luego de que el Consejo de Estado confirmara la imposibilidad legal de matricularlos.
La decisión judicial se convierte en un golpe inesperado para la ciudad, que enfrenta crecientes desafíos en materia de atención a emergencias urbanas y rurales. En su momento, los vehículos llegaron como un respaldo a la infraestructura de seguridad del municipio, pero la falta de gestión documental los dejó en un limbo legal que ahora los condena al retiro forzado.
El capitán Édgar Arenas, comandante del Cuerpo de Bomberos de Armenia, explicó en entrevista con el informativo LC Noticias que la medida afecta de forma directa la operatividad de la institución. “Uno de los vehículos que debemos dejar de usar es el carro escalera, que en su momento costó más de mil cien millones de pesos. Hoy su valor supera los cinco mil millones, por su complejidad y por lo costoso que es conseguir uno similar”, señaló.
La flota afectada también incluye dos carrotanques y dos máquinas extintoras. Según Arenas, aunque los vehículos tienen más de dos décadas en el inventario, el uso que se les dio fue mínimo, por lo que su estado de conservación es notable.
Actualmente, la Oficina de Bienes y Suministros del municipio será la responsable de definir a qué dependencia o en parqueadero se llevan los vehículos, ya que no pueden continuar operando en las calles.
Aunque la ciudad no se queda sin capacidad de respuesta total, los retos se multiplican. Armenia enfrenta ahora la doble tarea de suplir lo que se perdió y prevenir que errores similares se repitan. El costo de la desidia se mide esta vez en millones… y en minutos de reacción que podrían hacer la diferencia en una emergencia.
