La economía de Armenia muestra indicios de reactivación en varios frentes, con un descenso notable de la inflación, crecimiento en el empleo del sector construcción y dinamismo en las ventas de vivienda. Sin embargo, el inicio de nuevas obras continúa mostrando una preocupante desaceleración.
A nivel nacional, la inflación interanual se ubicó en 4,82% durante junio, la cifra más baja desde octubre de 2021. El dato representa un avance frente a los registros de los dos años anteriores (12,13% en 2023 y 7,18% en 2024), lo que indica que la economía colombiana se encamina hacia la meta del Banco de la República.
En el plano local, el sector inmobiliario mostró un comportamiento desigual. Las ventas de vivienda crecieron en todos los cortes: 95,2% interanual, 29,5% trimestral y 66,0% mensual, consolidando una tendencia positiva. En contraste, las iniciaciones de obra registraron una caída del 33,9% en comparación con el año anterior, pasando de 1.694 a 1.119 unidades, lo que podría generar un cuello de botella en la disponibilidad futura de nuevos proyectos.
Del total de 2.310 unidades vendidas en el último año, el 96,5% correspondieron a apartamentos, y más de la mitad (56,7%) pertenecen al estrato 3. El 76,2% de estas ventas se realizaron en etapa de preventa, mientras que la Comuna Quimbaya, al norte de la ciudad, concentró el 56,5% de la actividad comercial. El 70% de las unidades vendidas corresponden a Vivienda de Interés Social (VIS), lo que evidencia una fuerte demanda en los segmentos más sensibles al precio.
En cuanto a la oferta disponible, Armenia cuenta con 2.593 unidades en el mercado. El 93,4% de la oferta son apartamentos y el 73,3% sigue sin iniciar obra. La mayoría de la oferta disponible está en el estrato 2 (33,4%) y en el segmento VIS (65,2%). El mercado también muestra una concentración territorial: el 36,7% de las unidades están en el norte de la ciudad.
Desde la perspectiva del desarrollo urbano, el área licenciada para construcción alcanzó los 152.288 metros cuadrados a mayo de 2025, lo que representa un aumento del 18,4% frente al año anterior. De estos, 123 mil m² fueron destinados a vivienda, con un incremento del 7,4% interanual.
En materia laboral, el panorama mejora. La tasa de desempleo para el trimestre móvil marzo-mayo fue de 9,8%, lo que representa una reducción de 1,5 puntos porcentuales frente al mismo periodo del año anterior. En paralelo, el número de personas empleadas en el sector de la construcción aumentó en un 13,2%, pasando de 10.000 a 11.300 trabajadores, representando el 8,1% del total de ocupados en la ciudad.
Aunque los indicadores muestran señales de recuperación, el freno en las iniciaciones de obra plantea retos para mantener el equilibrio entre oferta y demanda. El reto de las autoridades locales y los desarrolladores será mantener el dinamismo de la vivienda social, estimular la confianza constructora y seguir consolidando el empleo como motor del crecimiento económico local.
