El corregimiento de La Virginia, en el municipio de Calarcá, se prepara para vivir una jornada de integración cultural y rural este domingo 3 de agosto, con la sexta edición del “Tianguis de la Montaña Sagrada”, una feria comunitaria que combina emprendimiento, cocina tradicional y actividades familiares en medio de un paisaje cafetero.
El evento, que se desarrollará entre las 9:00 a.m. y las 4:00 p.m. en el parque mirador del corregimiento, busca fortalecer los lazos entre productores rurales y consumidores locales a través de una experiencia que resalta el valor de lo hecho a mano y lo cultivado con identidad. La feria es impulsada por la Asociación Emfoco con el respaldo de la Alcaldía de Calarcá y su Secretaría de Desarrollo Económico, Ambiental y Comunitario.
Lejos de ser una simple muestra comercial, el Tianguis se ha consolidado como un espacio de apropiación territorial donde el campo conversa con la ciudad. A lo largo de la jornada, los asistentes podrán recorrer los puestos de alimentos típicos, dulces artesanales, café de origen, frutas frescas, productos apícolas y bebidas tradicionales, elaborados directamente por campesinos y emprendedores de la zona.
“Esta es una oportunidad para que la gente vuelva al territorio, a compartir, a valorar los sabores y oficios de siempre. Además, comprando acá se apoya a quienes trabajan la tierra con esfuerzo”, señaló Wilmar Sánchez, caficultor local y miembro de Emfoco.
Uno de los atractivos centrales será el concurso de cometas, pensado para todas las edades, con premios a la creatividad y diseño. La idea, según los organizadores, es devolverle al paisaje rural el color de los juegos al aire libre y brindar un espacio de encuentro intergeneracional.
El Tianguis también busca posicionarse como una alternativa de turismo comunitario y de economía solidaria. Con cada edición, más visitantes del Quindío y el Eje Cafetero se suman a esta iniciativa que no solo promueve el consumo consciente, sino que fortalece las redes sociales y culturales de los corregimientos.
La invitación está abierta a todas las familias, caminantes, ciclistas y viajeros que quieran pasar un domingo distinto, en contacto con la naturaleza y la identidad rural de Calarcá. La Virginia los espera con platos calientes, cielos llenos de cometas y el calor humano que solo una comunidad campesina sabe ofrecer.
