La Casa de la Cultura del municipio de Pijao se ha convertido en un epicentro de encuentro comunitario donde el arte, la educación y la recreación se integran para fortalecer la identidad local. Durante esta semana, el espacio ofreció una variada programación que involucró a estudiantes, jóvenes, adultos y familias enteras, reafirmando su papel como motor del desarrollo cultural en el municipio.
Uno de los momentos destacados fue la exposición del proyecto “Sabores y Saberes de mi Vereda”, presentado por la Institución Educativa La Mariela, que permitió visibilizar las tradiciones gastronómicas y el conocimiento ancestral de la zona rural. La propuesta fue bien recibida por los asistentes, quienes encontraron en la muestra un puente entre el patrimonio campesino y la cultura urbana.
Además, se llevaron a cabo clases de danza folclórica y urbana, brindando a los jóvenes la posibilidad de expresarse a través del movimiento mientras preservan ritmos tradicionales y se acercan a nuevas tendencias. En el ámbito musical, inició la formación en banda músico-marcial y chirimía, espacios pensados para cultivar el talento local y generar procesos de integración comunitaria a través de la música.
La creatividad también encontró su lugar con la continuidad de los talleres de macramé, fieltro y peluquería, oficios que no solo despiertan habilidades manuales, sino que también ofrecen oportunidades de emprendimiento. Paralelamente, la biblioteca municipal abrió sus puertas con actividades de lectura en voz alta, capacitaciones, ludoteca y acceso a internet, consolidándose como un espacio de aprendizaje accesible para todos.
Con este conjunto de acciones, la administración municipal y la Casa de la Cultura de Pijao reafirman su compromiso de llevar el arte y el conocimiento a cada rincón del territorio, fomentando la participación ciudadana y el fortalecimiento de la cultura como eje de transformación social.
