La exconsejera para las Regiones de la Presidencia, Sandra Liliana Ortiz Nova, fue acusada formalmente por la Fiscalía General de la Nación como presunta responsable de los delitos de lavado de activos y tráfico de influencias.
El caso se desprende de la investigación por las irregularidades en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Según el ente acusador, el 12 de octubre de 2023 Ortiz habría recibido de los exdirectivos Olmedo López y Sneyder Pinilla una maleta con 1.500 millones de pesos, que luego transportó en un vehículo oficial para entregarla al entonces presidente del Congreso, Iván Name Vásquez.
Al día siguiente, en el mismo apartamento donde se concretó el primer encuentro, Pinilla supuestamente le entregó otra maleta con la misma suma, la cual también fue movilizada hacia el destino señalado por el senador.
Las pesquisas indican que Ortiz Nova conocía que el dinero provenía de recursos públicos de la UNGRD y que estaba destinado al pago de sobornos vinculados al direccionamiento de un contrato para la adquisición de 40 carrotanques, destinados al suministro de agua potable en La Guajira.
La audiencia preparatoria de juicio fue fijada para el 19 de noviembre en Bogotá, mientras la Fiscalía avanza en la macroinvestigación que involucra a varios exfuncionarios y dirigentes políticos en uno de los escándalos más sonados de los últimos meses.
