En el marco de la Semana Andina de la Prevención del Embarazo Adolescente y la Promoción de la Sexualidad Responsable, la Secretaría de Salud del Quindío adelanta del 22 al 26 de septiembre una agenda de actividades pedagógicas y comunitarias dirigidas a jóvenes, padres de familia, docentes y líderes sociales del departamento.
En entrevista con el Informativo LC Noticas, la referente del programa de salud sexual y reproductiva de la Secretaria de Salud, Elizabeth Montes, entregó un balance que evidencia la magnitud del desafío: en lo corrido del año 2025 se han registrado en el Quindío 10 casos de embarazo en niñas entre los 10 y 14 años, así como 287 embarazos en adolescentes de 15 a 19 años.
Aunque las cifras muestran una reducción frente a la última década, la funcionaria advirtió que la problemática persiste y requiere intervenciones sostenidas, dado el impacto social y en salud pública que representa, además, se resaltó que los embarazos en niñas muy jóvenes, especialmente entre los 10 y 14 años, suelen estar asociados a situaciones de vulnerabilidad e incluso ponen en riesgo la vida de las menores.
“La adolescencia es una etapa para estudiar, construir proyectos de vida y fortalecer la autonomía. Cuando enfrentamos casos en los que la madre y, en muchos casos, también el padre son menores de edad, hablamos de la deserción escolar y la falta de oportunidades”, enfatizó la funcionaria.
Durante esta semana, la Secretaría de Salud, en articulación con instituciones educativas, EPS, alcaldías municipales y organizaciones comunitarias, desarrollará talleres, campañas radiales, conversatorios y ferias de servicios de salud sexual y reproductiva, con el fin de brindar información clara y acompañamiento a los adolescentes del departamento.
Finalmente, aunque no existe un consolidado oficial de casos relacionados con comportamientos de riesgo en espacios recreativos o fiestas juveniles, la referente de salud sexual y reproductiva, Elizabeth Montes, advirtió que en el departamento se han evidenciado situaciones en las que adolescentes y preadolescentes inician su vida sexual sin contar con información suficiente, acompañamiento de adultos ni conocimiento sobre las consecuencias que esto implica.
“En algunos entornos festivos o reuniones sociales, niñas y jóvenes pueden estar expuestas a relaciones sexuales no planificadas, incluso sin plena conciencia ni madurez para decidir. Esto no solo aumenta la probabilidad de embarazos tempranos, sino que vulnera gravemente sus derechos y su salud integral”, explicó la funcionaria en diálogo con el Informativo LC Noticias.
