La Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) presentó un informe en el que advierte sobre los riesgos fiscales y macroeconómicos que traería la implementación de la reforma pensional impulsada por el Gobierno Nacional. Según las proyecciones, el ahorro pensional administrado por las AFP se reduciría de manera sustancial, pasando del 49,9% del PIB al 33% en 2037, lo que representa una caída equivalente a $1.209 billones.
De acuerdo con el análisis técnico, el impacto de la reforma se reflejaría en una contracción estructural del ahorro interno, con consecuencias directas sobre la inversión nacional, la estabilidad del mercado de capitales y la sostenibilidad fiscal a largo plazo. Este fenómeno, según Anif, limitaría la capacidad del país para financiar su desarrollo sin depender de endeudamiento externo o mayores cargas tributarias.
El informe destaca que, con el nuevo esquema del Fondo de Ahorro del Pilar Contributivo (Fapc), los flujos de ahorro administrados por las AFP caerían del 1,8% del PIB al 0,6% ya en 2025. En términos monetarios, se estima que las AFP dejarían de recibir $19,3 billones, mientras que el Fapc concentraría $18,5 billones, generando una pérdida neta de $0,79 billones en la economía.
La caída del ahorro pensional tendría efectos sistémicos sobre el mercado de capitales colombiano, reduciendo la profundidad financiera y afectando la demanda por instrumentos de renta fija y variable. Solo hacia 2040, el total de ahorro nacional podría descender de $1.212 billones a $1.042 billones, lo que implicaría una reducción de $169,7 billones, equivalente al monto de más de diez reformas tributarias recientes.
Entre los sectores más afectados se encuentran la deuda pública interna, con una posible contracción de $68 billones; la renta variable internacional, con una caída estimada de $47 billones; y los fondos de capital privado, con una pérdida similar.
En el plano fiscal, un menor nivel de ahorro podría comprometer la capacidad del país para absorber choques externos y deteriorar su perfil crediticio. Anif advierte que una reducción sostenida del ahorro nacional limitaría los recursos disponibles para financiar el déficit fiscal y aumentaría la presión sobre la deuda pública, elevando los costos del endeudamiento soberano.
Asimismo, la entidad señala que el país enfrenta ya un escenario de bajo ahorro estructural, con un nivel de 13,7% del PIB al cierre de 2024, el más bajo entre las principales economías latinoamericanas. En contraste, Chile y Perú mantienen tasas de 22%, mientras que Brasil y Argentina superan el 15%. Esta brecha evidencia la vulnerabilidad de Colombia frente a una reforma que podría amplificar la brecha de inversión.
A mediano plazo, la reducción del ahorro privado implicaría una menor disponibilidad de recursos para la financiación de infraestructura, innovación y desarrollo empresarial, lo cual afectaría el potencial de crecimiento económico.
Finalmente, Anif plantea que la reforma, tal como está concebida, traslada el ahorro de un sistema privado productivo hacia un esquema público de flujo, reduciendo la acumulación de capital y debilitando los mecanismos de inversión interna. Por ello, insta a que cualquier rediseño del sistema pensional preserve el rol del ahorro como pilar de estabilidad macroeconómica y sostenibilidad fiscal.
