Un nuevo caso de estafa masiva fue desmantelado en la capital quindiana gracias a un operativo adelantado por la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN) en articulación con la Fiscalía Quinta Local de Armenia, que permitió la recuperación de ocho vehículos reportados como desaparecidos en distintas zonas de la ciudad.
Los automotores, valorados en más de 450 millones de pesos, fueron localizados en los barrios Calima, Uribe y Popular, luego de una serie de órdenes de inmovilización judicial emitidas por la Fiscalía. Las investigaciones revelaron que detrás de este caso se esconde una sofisticada red de estafadores que usaba la modalidad de “renta carros” para apropiarse ilegalmente de los vehículos.
Según las autoridades, los delincuentes convencían a los propietarios de arrendar sus automóviles bajo contratos aparentemente legítimos y cumplían los primeros pagos de forma puntual, generando un ambiente de confianza. Sin embargo, con el tiempo dejaban de responder y desaparecían con los carros, afectando a múltiples víctimas que creyeron estar frente a un negocio formal.
El caso comenzó a conocerse durante la semana de receso escolar, cuando al menos cuatro ciudadanos interpusieron denuncias al no volver a tener noticias ni de sus vehículos ni de los supuestos arrendatarios. Las pesquisas también permitieron establecer que algunos de los implicados solicitaban préstamos y dejaban los carros de las víctimas como prenda de pago, extendiendo el engaño a terceros.
En el operativo, seis de los automotores fueron hallados en parqueaderos públicos, uno en una consignataria de autos y otro en una vía pública. Uno de ellos incluso tiene orden de embargo por parte de un juzgado municipal, lo que complica su situación legal. Todos los vehículos quedaron bajo custodia de las autoridades competentes, encargadas de su respectiva entrega a los propietarios legítimos.
La Policía Nacional y la Fiscalía hicieron un llamado a la comunidad a verificar cuidadosamente cualquier contrato de arrendamiento o compraventa de vehículos, y a reportar de inmediato cualquier irregularidad. Este caso demuestra cómo la confianza puede ser aprovechada por estructuras criminales que operan con apariencia de legalidad.
Con esta acción, las autoridades reafirman su compromiso de proteger el patrimonio ciudadano y de seguir desarticulando las redes delictivas que afectan la economía y la tranquilidad de los quindianos.
