La construcción del deprimido vial de Bomberos, una de las obras más visibles del actual plan de movilidad en Armenia, está bajo la lupa ambiental. La Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ) realizó una visita técnica al proyecto para comprobar que la tala de árboles autorizada se esté ejecutando conforme a la normatividad vigente y al permiso forestal otorgado en la modalidad de obra pública.
Durante la inspección, adelantada por la Subdirección de Regulación y Control Ambiental, se verificó que el aprovechamiento de la cobertura arbórea se ajusta a lo establecido en el acto administrativo que autorizó la intervención de 66 árboles localizados en el separador vial y zonas aledañas al área de construcción. Varios de estos individuos se encontraban en avanzado estado de senescencia o con problemas fitosanitarios, según el reporte técnico.
Tala con compensación: cuatro por uno
Como parte de las obligaciones impuestas al proyecto, la CRQ definió una compensación que busca no solo reemplazar, sino ampliar la cobertura verde: por cada árbol talado deberán sembrarse cuatro nuevos, para un total de 264 individuos forestales que serán plantados en zonas de protección hídrica previamente seleccionadas.
El ingeniero Carlos Arturo Arteaga, profesional especializado de la entidad, explicó que la medida apunta a fortalecer el equilibrio ecológico en el largo plazo.
Estas acciones –indicó– garantizan que “por cada árbol aprovechado se generen nuevas coberturas vegetales que fortalezcan el equilibrio ambiental y la conectividad ecológica del territorio”. Además, precisó que los árboles que se siembren tendrán mantenimiento y seguimiento durante dos años, con el fin de asegurar su adaptación y crecimiento.
Desarrollo urbano con lupa ambiental
En medio de las críticas ciudadanas que suelen acompañar cualquier tala de árboles en zonas urbanas, la CRQ insistió en que las decisiones en materia forestal no son improvisadas y se soportan en estudios técnicos y jurídicos. La corporación reiteró que su papel es garantizar que los proyectos de infraestructura avancen, pero bajo criterios de sostenibilidad.
“Queremos darle tranquilidad a la ciudadanía: cada árbol talado está debidamente autorizado, compensado y controlado. Desde la CRQ acompañamos el progreso de la ciudad, pero siempre velando por la sostenibilidad y el cuidado de los recursos naturales”, puntualizó Arteaga.
Con esta revisión al deprimido de Bomberos, la autoridad ambiental busca enviar el mensaje de que el crecimiento urbano del Quindío no puede desligarse de la protección de sus recursos naturales, y que la reforestación y el seguimiento pos-siembra son tan importantes como la obra misma.
