El 2025 quedará marcado como un año histórico para el departamento del Quindío: por primera vez se formalizó la vinculación laboral de etnoeducadores con el propósito de fortalecer los procesos de enseñanza en las comunidades indígenas del territorio. Estos docentes, formados dentro de sus propios pueblos, han asumido la misión con compromiso, liderazgo y un profundo sentido de pertenencia en el trabajo que realizan con la niñez de sus comunidades.
En este marco, el martes 25 de noviembre, la Secretaría de Educación del Quindío realizará un acto oficial de certificación para los siete etnoeducadores que actualmente orientan la educación primaria en distintas zonas del departamento.
Este reconocimiento se otorga tras culminar un proceso de capacitación pedagógica y didáctica liderado por la entidad, diseñado para fortalecer sus competencias y brindarles herramientas que permitan afrontar con confianza los retos de la educación intercultural.
La directora de Cobertura Educativa, Mónica Andrea Salgado Castro, explicó que el proceso formativo se estructuró en tres ejes fundamentales:
- Un enfoque diferencial y de etnoeducación, en concordancia con la normativa nacional.
- El uso académico de los Derechos Básicos de Aprendizaje (DBA) para orientar y acompañar a los grupos escolares.
- La integración curricular entre saberes ancestrales y contenidos escolares, considerado el componente más relevante.
“Su misión es preservar la identidad cultural y el conocimiento ancestral, pero también es esencial fortalecer los contenidos académicos para garantizar trayectorias educativas exitosas”, señaló Salgado Castro.
Este último aspecto resulta clave para disminuir los altos índices de deserción escolar entre estudiantes indígenas, quienes suelen encontrar brechas formativas al ingresar a secundaria. Según la funcionaria, durante 2025 se desarrollaron seis espacios de formación, en los que la asistencia y el compromiso de los etnoeducadores fueron ejemplares: “Fueron jornadas de 8:00 a. m. a 1:00 o 2:00 p. m., a las que se desplazaron hasta la Secretaría con el deseo de aprender y ofrecer mejores herramientas a sus niños y niñas. Este es un momento para reconocer su dedicación y seguir fortaleciendo este proceso”.
Con esta certificación, el Quindío avanza en la consolidación de una educación más inclusiva, pertinente y respetuosa de las tradiciones culturales de sus pueblos indígenas.
