El inicio del año 2026 llegó acompañado de un nuevo ajuste en los precios de los combustibles, una medida que ya comienza a sentirse en el bolsillo de conductores, transportadores y consumidores en general. Desde este 1 de enero, el valor de la gasolina y el ACPM registra un incremento en las principales ciudades del país, de acuerdo con la actualización tarifaria divulgada por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG).
El aumento aplicado fue cercano a los 90 pesos por galón en gasolina y 100 pesos en ACPM, lo que llevó el precio promedio nacional de la gasolina a ubicarse alrededor de los 16.057 pesos, mientras que el diésel alcanzó un promedio de 10.984 pesos por galón. La medida rige en 13 capitales y áreas metropolitanas, donde el impacto es inmediato.
En el grupo de las ciudades con los precios más altos aparece Villavicencio, donde el galón de gasolina supera los 16.590 pesos, seguida por Cali, Bogotá, Manizales y Pereira, todas con valores por encima de los 16.400 pesos. En contraste, Pasto y Cúcuta continúan siendo las ciudades con los precios más bajos del país, con valores que oscilan entre los 14.200 y 14.400 pesos por galón, debido a sus condiciones especiales de frontera y logística.
El ACPM también registró variaciones importantes, superando los 11.300 pesos por galón en ciudades como Cali, Medellín, Villavicencio y Pereira, mientras que en Cúcuta se mantiene por debajo de los 9.100 pesos.
Este nuevo incremento se suma a una serie de ajustes realizados durante el 2025, año en el que el Gobierno Nacional aplicó ocho aumentos al precio de la gasolina, elevando progresivamente el valor del galón desde niveles cercanos a los 15.700 pesos hasta superar la barrera de los 16.000 pesos en varias regiones.
Analistas advierten que el alza en los combustibles podría trasladarse a los costos del transporte público, la carga y algunos productos de la canasta básica, mientras sectores ciudadanos insisten en la necesidad de medidas que mitiguen el impacto económico para los hogares colombianos.
