Un juez penal de conocimiento de Santa Marta sentenció a 24 años de prisión a Édgar Ariel Córdoba Trujillo, conocido con los alias de “5-7” o “Samuel”, señalado como uno de los principales jefes de una estructura armada del ‘Clan del Golfo’ en la región Caribe. La condena se produjo tras un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación, en el que el procesado aceptó haber dado la orden de cometer al menos 30 homicidios entre febrero y junio de 2022.
Según las investigaciones, los crímenes se registraron en distintos municipios de los departamentos de Cesar, Magdalena y La Guajira, y habrían hecho parte de una ofensiva criminal desplegada por ese grupo armado ilegal como represalia por la extradición a Estados Unidos de Dairo Antonio Úsuga David, alias “Otoniel”, entonces máximo jefe de la organización.
Los elementos probatorios recopilados por la Fiscalía indican que Córdoba Trujillo utilizó la cadena de mando para instruir a sus hombres en la ejecución de ataques armados dirigidos tanto contra presuntos objetivos delictivos como contra civiles. Varias de las víctimas, de acuerdo con el expediente, fueron personas que se negaron a pagar extorsiones, a cerrar sus negocios o a abandonar territorios bajo control del grupo ilegal.
Uno de los hechos más graves ocurrió el 6 de mayo de 2022 en la ‘Ruta del Sol’, a la altura del municipio de El Copey, en Cesar. Ese día, integrantes del ‘Clan del Golfo’ abrieron fuego contra varios vehículos de carga, causando la muerte de un conductor de tractomula. Horas más tarde, en Pivijay, Magdalena, hombres armados atacaron a dos comerciantes que mantenían abierto su establecimiento, dejándolos gravemente heridos tras múltiples disparos.
Además de los homicidios consumados y en grado de tentativa, el juez declaró responsable a Córdoba Trujillo por concierto para delinquir agravado, fuga de presos y delitos relacionados con la fabricación, tráfico y porte de armas y municiones de uso restringido y de uso privativo de las Fuerzas Armadas. También fue condenado por la utilización ilegal de uniformes e insignias y por el uso ilícito de redes de comunicación.
La sentencia marca uno de los golpes judiciales más contundentes contra la estructura del ‘Clan del Golfo’ en el Caribe colombiano en los últimos años. Las autoridades destacaron que este fallo busca enviar un mensaje de que los crímenes ordenados desde la cúpula de los grupos armados ilegales no quedarán en la impunidad y que se continuará persiguiendo a quienes promueven la violencia y el terror en las regiones.
