Las intensas precipitaciones registradas recientemente provocaron una cadena de afectaciones en áreas rurales de Génova, donde derrumbes, crecientes súbitas y bloqueos viales mantienen en alerta a las autoridades locales y a decenas de familias campesinas.
El balance preliminar entregado por la administración municipal advierte que la capacidad de respuesta se ha visto exigida ante la cantidad de incidentes reportados, por lo que se gestionan apoyos externos para acelerar la atención en los sectores más comprometidos.
San Juan, entre las zonas más golpeadas
La vereda San Juan concentra varios de los puntos críticos. En el ramal La Bengala, una creciente súbita acompañada de un deslizamiento obligó al cierre de la vía, mientras que en Fonda San Juan Medio otro derrumbe dejó incomunicado el paso vehicular.
En el sector La Granja, correspondiente a San Juan Alto, también se reportó remoción en masa. A esto se suman emergencias en la finca La Secreta, donde un alud afectó la parte posterior de una vivienda permitiendo el ingreso de agua, y en la propiedad de Bernardo Torres, impactada igualmente por un deslizamiento.
Riesgos persistentes en Cumaral
En la vereda Cumaral preocupa la inestabilidad del terreno en el sitio conocido como La Curva del Diablo, escenario de derrumbes reiterativos. Asimismo, la creciente en Cañada Buenavista mantiene restringida la movilidad, y en la finca Los Alpes se registraron daños tras el desplazamiento de tierra cerca de una casa.
Derrumbes bloquean corredores rurales
La situación también afecta a la vereda La Esmeralda, donde desde el sector El Oreador se contabilizan al menos cinco deslizamientos que impiden el tránsito normal.
Entre tanto, en La Coqueta, la caída de un árbol sobre la carretera a la altura de la finca Gibraltar obstaculiza la circulación y obliga a tomar rutas alternas.
El alcalde Diego Fernando Sicua Galvis señaló que ya se adelantan coordinaciones con el gobierno departamental y el Comité de Cafeteros del Quindío para intervenir los puntos más vulnerables y restablecer la movilidad lo antes posible.
Mientras continúan las evaluaciones técnicas, las autoridades recomiendan a la comunidad rural extremar precauciones, especialmente en zonas de ladera, ante la posibilidad de nuevos deslizamientos si persisten las lluvias.
