Investigación de un Uniquindiano revela que las ranas menos vistosas podrían ser las más amenazadas del Neotrópico

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Una tesis laureada de la Universidad del Quindío está replanteando la manera en que se definen las prioridades de conservación en el Neotrópico. El biólogo Brandon Brand Buitrago Marulanda, graduado en diciembre de 2025, demostró que las ranas venenosas menos llamativas —aquellas que rara vez protagonizan campañas ambientales— podrían ser, en realidad, las que requieren atención más inmediata.

Su trabajo, titulado “Lo esencial es invisible a los ojos: Una aproximación de conservación para las ranas venenosas (Dendrobatidae) basado en su distinción evolutiva y su estado de amenaza”, fue reconocido con distinción laureada y publicado en la revista científica Springer Nature, en el journal Biodiversity and Conservation, un logro que proyecta la investigación regional en escenarios académicos internacionales.

El estudio se gestó en el Grupo de Investigación EECO (Evolución, Ecología y Conservación) y parte de una crítica clara: la conservación suele concentrarse en especies coloridas, mediáticas o con alto valor comercial, mientras deja en segundo plano a linajes evolutivamente únicos pero poco “atractivos”.

Dentro de la familia Dendrobatidae —popularmente conocidas como ranas venenosas— existen dos grandes grupos: las especies de colores brillantes, ampliamente investigadas, y otras de tonalidades oscuras o discretas, sobre las que hay escasa información científica. Estas últimas, pese a su bajo perfil, presentan altos niveles de singularidad evolutiva.

La investigación se desarrolló durante un año a partir de metadatos y aplicó metodologías como ED, EDGE y BED, que integran la historia evolutiva de las especies con su nivel de amenaza. El equipo contó con el acompañamiento del docente Fernando Vargas Salinas y la investigadora Diana Lucía Buitrago Torres, además de la colaboración del magíster Víctor M. Martínez Arias de la Universidad de Antioquia.

Uno de los hallazgos más relevantes fue que las prioridades de conservación cambian dependiendo de la escala de análisis. A nivel regional neotropical y a nivel país, las áreas y especies prioritarias no siempre coinciden. El caso de Excidobates captivus, distribuida en Perú y Ecuador, mostró cómo una especie puede ser prioritaria en un país y no necesariamente en otro, lo que evidencia la necesidad de políticas diferenciadas.

En Colombia, los análisis señalaron que zonas andinas y amplios sectores del Pacífico adquieren relevancia bajo ciertos enfoques metodológicos, pero esa jerarquización varía cuando se amplía la mirada a toda la región neotropical.

Más allá de los listados técnicos, el estudio plantea una discusión ética y científica: la fascinación humana por lo vistoso podría estar influyendo en qué especies sobreviven y cuáles no. En ecosistemas altamente biodiversos, ignorar linajes menos llamativos puede significar la pérdida de historias evolutivas irrepetibles.

Con esta publicación internacional, la Universidad del Quindío no solo celebra una tesis laureada, sino que aporta evidencia para repensar cómo se toman decisiones en conservación. En el mundo de las ranas venenosas, lo que parecía secundario o “aburrido” resulta ser, según la ciencia, lo más urgente de proteger.

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