La política de abastecimiento institucional en el Quindío entra en una nueva etapa tras el aval definitivo otorgado por la Asamblea del Quindío a la creación de la Mesa Departamental de Compras Públicas Locales de Alimentos, una instancia que busca conectar de manera directa al campesinado con el mercado estatal y reducir las brechas históricas en la comercialización de sus productos.
La iniciativa, impulsada por el Gobierno departamental bajo el liderazgo del Juan Miguel Galvis Bedoya, marca un giro en la forma como las entidades que administran recursos públicos adquieren alimentos, al priorizar la compra directa a pequeños productores del territorio. El enfoque no solo apunta a mejorar los ingresos rurales, sino a dinamizar la economía local y fortalecer la seguridad alimentaria desde lo regional.
Desde la Secretaría de Agricultura se destaca que el proyecto fue construido de manera concertada, incorporando ajustes técnicos y observaciones realizadas durante su trámite. Para la secretaria encargada, Diana Marcela Martínez Correa, la aprobación representa un avance estructural en favor del campo, al sentar bases normativas que permiten mayor equidad y transparencia en las compras institucionales.
En el mismo sentido, el presidente de la corporación departamental, César Augusto Londoño López, resaltó que esta decisión responde a una deuda histórica con el sector rural, al reconocer al campesino como actor central del desarrollo económico y social del departamento.
Con la ordenanza lista para sanción ejecutiva, el Quindío se alista para poner en marcha un mecanismo que busca convertir el gasto público en una herramienta de desarrollo territorial, apostándole a un modelo donde el campo no solo produce, sino que también participa activamente en la cadena económica regional.
