Por: María Julieta Carmona Triviño
El Deportes Quindío ratificó su momento ascendente con una victoria como visitante que lo deja al mando del Torneo BetPlay. El triunfo 2-1 ante Envigado FC, conseguido en el Estadio Polideportivo Sur, no solo sumó tres puntos, sino que reforzó la confianza de un equipo que muestra identidad y ambición.
Lejos de especular, el conjunto cafetero asumió el reto con personalidad. Desde el inicio buscó el arco rival y, aunque el partido tuvo pasajes de alta tensión, supo responder con inteligencia táctica. El gol del empate local no alteró el libreto: Quindío ajustó piezas, corrigió distancias entre líneas y encontró rápidamente la fórmula para volver a ponerse en ventaja, demostrando capacidad de reacción.
Más allá del resultado, el rendimiento del equipo refleja un proceso que empieza a consolidarse. Con cinco victorias y un empate, el líder del campeonato se apoya en el trabajo colectivo, la solidez en el mediocampo y una ofensiva que aprovecha los momentos decisivos. Desde el cuerpo técnico, encabezado por Harold Rivera, se reconoce que el buen presente no excluye la autocrítica, especialmente en aspectos defensivos que pueden marcar diferencia en partidos cerrados.
La pelea por la cima, sin embargo, está lejos de resolverse. Internacional Palmira y Real Cartagena siguen de cerca al puntero, lo que obliga a mantener la regularidad. El próximo desafío será un choque cargado de historia ante Unión Magdalena, en el Estadio Centenario de Armenia, un examen de alto nivel que pondrá a prueba la solidez del líder y su aspiración de regresar a la máxima categoría del fútbol colombiano.
