La investigación dejó de ser un requisito lejano para convertirse en una oportunidad concreta de proyección profesional. En la Ciudadela del Saber La Santa María se desarrolló una jornada dirigida a estudiantes de sexto semestre en adelante de los programas de Arquitectura e Ingeniería Civil, en la que se presentaron los semilleros de investigación y las distintas modalidades de grado disponibles.
El encuentro tuvo un enfoque práctico: mostrar cómo las líneas investigativas pueden convertirse en escenarios reales de aprendizaje, innovación y aporte al territorio. Entre las temáticas socializadas se destacan áreas como patrimonio cultural, paisaje y espacio urbano-arquitectónico, diseño biohabitable e innovación social, hábitat urbano-rural con visión prospectiva al 2050, recursos hídricos y sostenibilidad, estudios de isoperíodos en el Quindío, sistemas constructivos con guadua y reflexiones sobre transformación territorial desde la ingeniería civil.
Más que una exposición académica, la actividad buscó conectar el conocimiento técnico con los desafíos regionales. Los estudiantes conocieron proyectos que integran sostenibilidad ambiental, identidad cultural y desarrollo urbano, abriendo la posibilidad de participar activamente en procesos que impactan directamente al departamento.
Asimismo, se explicó en detalle cada alternativa de grado, con el fin de que los futuros profesionales puedan planear su cierre de ciclo académico con claridad, eligiendo opciones que se ajusten a sus intereses y metas laborales.
La jornada se consolida como una estrategia para fortalecer la cultura investigativa en la educación superior, promoviendo la participación temprana en proyectos académicos y científicos. La apuesta institucional es clara: formar arquitectos e ingenieros civiles que no solo dominen la técnica, sino que comprendan el territorio y propongan soluciones innovadoras y sostenibles para su transformación.
