Las autoridades peruanas han avanzado en las investigaciones sobre el homicidio del alcalde de Coviriali, Iroshi Ureta Campos, tras la captura de tres personas vinculadas al ataque registrado la semana pasada en la carretera que conecta este distrito con Satipo, en la región de Junín.
Entre los detenidos figura un ciudadano venezolano y dos peruanos, presuntamente implicados en la ejecución y logística del crimen. La Policía Nacional del Perú identificó al venezolano Abel David Abreu Hilarte como el presunto autor material de los disparos, mientras que los otros dos sospechosos están vinculados con la motocicleta utilizada en la huida y el apoyo logístico al ataque armado.
Durante las primeras declaraciones ante los investigadores, el venezolano habría afirmado que fue contratado para cometer el homicidio a cambio de 8.000 soles peruanos, alegando motivos económicos y la necesidad de enviar dinero a su país de origen. Aunque esta versión constituye una de las líneas de investigación, las autoridades continúan indagando posibles móviles adicionales y la identidad de quienes ordenaron el ataque.
Los arrestos se llevaron a cabo tras operativos coordinados entre la Policía y las rondas campesinas locales, que permitieron la captura de uno de los sospechosos en un hospedaje del distrito de Río Negro y de los demás en los alrededores de Satipo.
El fiscal provincial Rolly Ronald Rivera Medrano, encargado del caso, señaló que aún se trabaja para esclarecer si el asesinato obedeció a razones personales, políticas o a la participación de organizaciones delictivas, sin descartar ninguna hipótesis formal hasta el momento. Los investigadores también han solicitado la detención preliminar de los implicados mientras continúan las diligencias.
Este homicidio ha generado conmoción en la región, y la comunidad local rindió homenaje póstumo al alcalde en un multitudinario funeral, donde autoridades y vecinos exigieron justicia y el esclarecimiento completo del caso.
La recuperación del arma utilizada y la identificación del posible financista del ataque son tareas pendientes en el proceso, lo que mantiene abiertas varias líneas de investigación en este caso que ha conmocionado a la provincia de Satipo.
