Un estudio liderado por la Universidad del Quindío logró identificar 168 especies de briófitos en su campus en Armenia, resultado que representa cerca del 10 % de la diversidad registrada en Colombia y el 35,7 % del total reportado para el departamento, según datos consolidados hasta 2026.
La investigación, desarrollada desde 2017 por el docente José David Quiñones Gómez, técnico del Herbario de la institución, permitió establecer la presencia de estas plantas no vasculares distribuidas en 53 familias, incluyendo cuatro variedades y una subespecie. El trabajo ha contado con el apoyo de estudiantes de los programas de Biología, Licenciatura en Biología y Educación Ambiental, y Zootecnia.
De acuerdo con los resultados, la brioflora identificada está compuesta principalmente por musgos, con 109 taxones, seguidos por hepáticas con 58 y un taxón de antoceros. Entre las familias con mayor representación se encuentran Lejeuneaceae, con 21 especies; Fissidentaceae y Plagiochilaceae, con 11 especies cada una; además de Callicostaceae y Sematophyllaceae, con 10 especies, y Frullaniaceae, con nueve.
El estudio también evidenció que estas especies ocupan diversos sustratos dentro del campus universitario. Se reportaron 66 especies terrestres, 115 epífitas que crecen sobre árboles, 30 lignícolas asociadas a madera en descomposición y más de siete epífilas que se desarrollan sobre hojas vivas, lo que demuestra la adaptabilidad de este grupo vegetal en distintos microhábitats.
“El Herbario de la Universidad del Quindío ha sido fundamental para la revisión, organización, curaduría y depósito de las muestras de referencia, así como para el fortalecimiento de los procesos de formación académica e investigación”, señaló José David Quiñones Gómez, responsable del proyecto.
Los avances de esta línea investigativa han sido divulgados en escenarios académicos como el Congreso Colombiano de Botánica y el Congreso Latinoamericano de Botánica. Además, derivaron en una publicación científica en 2021 en la revista Brazilian Journal of Animal and Environmental Research, donde se documentaron 113 especies en un bosque urbano de Armenia.
Actualmente, el equipo trabaja en la publicación de nuevos artículos en revistas internacionales, mientras continúa el proceso de análisis y registro de la biodiversidad vegetal no vascular presente en el campus, considerado un espacio clave para la investigación y conservación en la región.
