Un análisis científico realizado en la quebrada Las Marías, ubicada en el límite oriental del Jardín Botánico del Quindío, evidenció afectaciones en la calidad del agua debido a vertimientos domésticos provenientes de sectores residenciales cercanos. La investigación fue desarrollada en 2025 por la estudiante Vanessa Zuleta Castro, del programa de Química de la Universidad del Quindío.
De acuerdo con el estudio, este afluente, que recorre aproximadamente 490 metros dentro del área del jardín, recibe cargas contaminantes desde urbanizaciones como Llanitos y Villa Tatiana, lo que impacta sus condiciones fisicoquímicas y biológicas. La investigación se enfocó en caracterizar el estado del agua y evaluar alternativas de tratamiento con materiales naturales.
Zuleta Castro explicó que el proyecto analizó el uso de arcilla sometida a procesos térmicos como método de depuración. “Al calentar la arcilla por encima de los 300 grados Celsius, su estructura mejora la capacidad de retener contaminantes mediante adsorción”, señaló. Este proceso permite fijar sustancias nocivas en la superficie del material, facilitando su remoción.
Entre los hallazgos, se identificó una reducción en los niveles de Demanda Bioquímica de Oxígeno (DBO5), indicador clave de contaminación orgánica. Asimismo, se detectaron concentraciones de hierro por encima del límite permitido en la normativa colombiana (0,3 mg/L) en muestras sin tratamiento, las cuales disminuyeron tras la aplicación del filtrado con arcilla. También se evaluó la presencia de cobre, asociado al uso de tuberías en aguas residuales domésticas.
La investigadora destacó que el enfoque del estudio priorizó métodos sostenibles, evitando el uso de químicos agresivos y reduciendo el consumo energético. “Buscamos alternativas que no generen impactos adicionales, por eso optamos por tratamientos térmicos en lugar de procesos químicos complejos”, indicó.
El trabajo también subraya la necesidad de mantener un monitoreo constante de la quebrada para diseñar estrategias de recuperación acordes con los contaminantes presentes. Según el estudio, estos resultados aportan insumos técnicos para la implementación de filtros naturales que contribuyan a la conservación del ecosistema.
Las conclusiones servirán como base para futuras acciones de manejo ambiental en la zona, con el propósito de proteger la biodiversidad del Jardín Botánico del Quindío y mitigar los efectos del crecimiento urbano sobre sus fuentes hídricas.
