El Instituto de Bellas Artes de la Universidad del Quindío retomará este lunes 31 de agosto sus actividades presenciales con cerca de 350 estudiantes de los programas de teatro, música y artes plásticas, luego de que una evaluación realizada por ingenieros especializados determinara que el edificio no presenta daños estructurales que impidan su funcionamiento.
La reapertura fue confirmada por el director del Instituto, Sebastián Martínez Castro, quien explicó que las afectaciones ocasionadas por el sismo fueron localizadas y que actualmente se desarrolla un cronograma de intervenciones para atender los puntos que requieren reparación.
De acuerdo con Martínez Castro, la mayor parte de los espacios podrá ser utilizada nuevamente para las actividades académicas y artísticas. El regreso contempla un esquema combinado en el que aproximadamente el 70 % de la formación se desarrollará de manera presencial, mientras algunos contenidos de carácter teórico tendrán respaldo mediante herramientas virtuales.
“El instituto no sufrió mayores averías. Los espacios, en su mayoría, van a estar habilitados para todas las actividades artísticas y académicas de los tres programas especializados”, señaló el director.
Además de permitir la continuidad del calendario académico, el retorno a las instalaciones busca ofrecer a estudiantes y docentes un espacio para recuperar las dinámicas habituales de formación y encuentro después de la emergencia sísmica.
Martínez Castro destacó que las actividades artísticas también pueden contribuir al proceso de recuperación emocional de la comunidad universitaria. “El arte puede ser ese refugio para expresar emociones que a veces son innombrables. Volver a las aulas es recuperar la tranquilidad, el contacto con el otro y un espacio para sacar a flote lo que estamos viviendo”, manifestó.
El Instituto de Bellas Artes ocupa un lugar destacado en la historia cultural de Armenia y de la Universidad del Quindío. Su sede está relacionada con los primeros años de la institución universitaria y durante décadas ha sido escenario de procesos de formación, creación artística y encuentro cultural.
Con la reapertura prevista para este 31 de agosto, la Universidad del Quindío avanza en la recuperación de sus espacios académicos afectados por el sismo, bajo el seguimiento de las condiciones de seguridad y de las reparaciones que aún están pendientes.
