Empresas Públicas de Armenia E.S.P. mantiene un sistema permanente de vigilancia sobre el agua que abastece a la ciudad, con controles que comienzan en las fuentes de captación y continúan durante el tratamiento y la distribución hasta los hogares.
El seguimiento está respaldado por el laboratorio de ensayo de calidad de agua de EPA, donde trabajan químicos, microbiólogos y tecnólogos con equipos e instalaciones destinados a la realización de análisis físicos, químicos y microbiológicos.
En total, el laboratorio tiene capacidad para desarrollar 27 tipos de ensayos que permiten verificar las condiciones del agua en diferentes etapas del sistema de abastecimiento.
Los controles comienzan en la cuenca alta del río Quindío, donde se realizan semanalmente análisis de muestras tomadas de los tributarios para conocer las condiciones físico-químicas y microbiológicas del agua antes de ingresar al proceso de potabilización.
En la planta de tratamiento también se toman muestras del agua natural y del agua procesada. Dependiendo del seguimiento requerido, pueden ser recolectadas hasta seis muestras en distintos horarios para verificar su comportamiento durante el proceso.
La vigilancia continúa en la red de distribución. EPA dispone de 51 puntos de muestreo distribuidos en diferentes sectores de Armenia. De estos lugares se seleccionan cinco de manera aleatoria para realizar controles en campo, donde se revisan parámetros como turbidez, cloro residual y pH. Posteriormente, las muestras son llevadas al laboratorio para completar los análisis.
Estos procedimientos hacen parte del sistema de control de calidad establecido para el agua destinada al consumo humano y se desarrollan bajo los parámetros contemplados en la Resolución 2115 de 2007.
EPA señala que este seguimiento se mantiene durante los 365 días del año, desde las fuentes de abastecimiento hasta los puntos de distribución, como parte de los procesos técnicos establecidos para verificar las condiciones del agua que recibe la población de Armenia.
La empresa también hace un llamado a los ciudadanos para utilizar el recurso de manera responsable y contribuir a su conservación.
