En el municipio de Calarcá, se está implementando un modelo de agricultura sostenible a través de la creación de 150 huertas caseras en espacios familiars, estos puntos permiten una fácil siembra y comercialización de los cultivos, lo que contribuye a una mejor calidad de vida para las familias.
Las huertas caseras son una iniciativa que busca promover la producción de alimentos de alta calidad y consumo propio, así como desarrollar un modelo sostenible de agricultura que garantice la seguridad alimentaria de la comunidad, además, las huertas también tienen un impacto educativo y cultural, ya que permiten a los niños y jóvenes aprender sobre la importancia de cultivar y consumir alimentos saludables.
Leonardo Martínez, contratista de la Secretaria de Desarrollo Económico, Comunitario y Ambiental, destacó que el Jardín Infantil Investigadores ahora cuenta con su propia huerta casera para fomentar la conciencia ambiental en los niños y enseñarles la importancia de cultivar alimentos frescos y nutritivos, hasta ahora, alrededor de 400 familias se han sumado a este modelo y están produciendo sus propios alimentos.
Diferentes barrios de Calarcá, como Valdepeñas, Balcones Viejo y Llanitos Piloto, ya están cosechando sus propios alimentos y comercializándolos en los mercados campesinos de la localidad y el corregimiento de Barcelona, esta iniciativa es un ejemplo de cómo las comunidades pueden colaborar para crear un futuro más sostenible y mejorar su calidad de vida.
