Aunque la reciente reducción de la tasa de interés por parte del Banco de la República representa un paso hacia la reactivación económica, analistas y líderes gremiales insisten en que esta medida aislada no basta para restaurar la confianza del mercado.
La decisión, tomada por unanimidad por la junta del Emisor, redujo la tasa en 25 puntos básicos, dejándola en 9,25%. Desde el Gobierno, el ministro de Hacienda valoró positivamente este movimiento y expresó que, si bien esperaban un recorte mayor, reconocen que retomar la senda bajista es favorable en medio de un escenario global complejo, marcado por la volatilidad internacional y medidas económicas restrictivas adoptadas por potencias como Estados Unidos.
Desde la Cámara Colombo Americana (AmCham), su presidenta subrayó que esta herramienta debe complementarse con acciones concretas, como un estricto plan de austeridad que contribuya a disminuir el déficit fiscal. Solo con señales claras de disciplina macroeconómica —afirmó— se logrará que inversionistas y organismos internacionales confíen nuevamente en el rumbo del país.
El panorama fiscal es observado con creciente inquietud por los mercados, especialmente tras el aumento del déficit del Gobierno Nacional Central en 2024 y la decisión del FMI de suspender el acceso de Colombia a la Línea de Crédito Flexible.
En medio del debate, el presidente Gustavo Petro responsabilizó al Banco de la República de presionar el gasto público a través de tasas elevadas, lo que, según él, ha generado más deuda interna y obstaculizado las finanzas del Gobierno.
