En medio de una histórica alza en el precio internacional del oro, que supera los 3.500 dólares por onza, el sector minero colombiano advierte sobre un posible retroceso económico debido a un nuevo proyecto del Gobierno que busca subir la retención en la fuente para la comercialización del metal precioso.
La iniciativa, que aún está en estudio, plantea aumentar del 1% al 2,5% la retención en la fuente sobre las compras de oro realizadas por las Sociedades de Comercialización Internacional (C.I.). Aunque la intención es mejorar el recaudo fiscal, gremios y analistas alertan que esta medida podría generar el efecto contrario: menos ingresos, más informalidad y un fortalecimiento de los circuitos ilegales.
El contexto no podría ser más sensible. Solo entre enero y febrero de 2025, Colombia exportó oro por 649 millones de dólares, un 31,6% más que en el mismo periodo del año anterior, según datos de la Dian revisados por Analdex. Sin embargo, este buen momento podría verse frenado si se desincentiva la venta formal de los pequeños mineros, quienes ya enfrentan una carga tributaria del 5% sumando regalías y retenciones.
El riesgo es claro: una mayor presión fiscal sobre los productores legales podría empujar a muchos hacia la informalidad o directamente hacia mercados ilegales.
