A pesar de que el Gobierno nacional solicitó a Ecopetrol anticipar parte del pago de dividendos correspondiente al tercer giro del año, el panorama de caja sigue siendo crítico. Según reportes del Banco de Bogotá, al 8 de mayo la disponibilidad de recursos del Ejecutivo se ubicaba en $6,3 billones, un monto apenas superior al umbral mínimo.
El equipo de investigaciones del banco, liderado por Camilo Pérez, advirtió que sin ese adelanto por $3,1 billones —inicialmente previsto para junio—, el nivel de caja habría caído a $3 billones, similar al registrado en los momentos más complejos del año pasado.
Cabe recordar que la asamblea de accionistas de Ecopetrol aprobó distribuir $8,79 billones en dividendos, de los cuales cerca del 88,5% le corresponden al Estado colombiano, es decir, alrededor de $7,7 billones. Aunque inicialmente se había proyectado que el grueso de ese pago a la Nación se haría antes del 31 de diciembre de 2025, la petrolera ya realizó un primer giro. En abril, Ecopetrol transfirió $4,5 billones al Ministerio de Hacienda y cerca de $1 billón a accionistas minoritarios. Queda pendiente un último pago para junio.
Este ingreso fue clave para compensar otras presiones financieras, como el pago de TES UVR por cerca de $8 billones el pasado 7 de mayo, lo cual tensionó aún más las finanzas públicas. Ante ese panorama, el gobierno recurrió nuevamente a la monetización de divisas, vendiendo US$300 millones en abril, operación posible gracias a los recursos adicionales de emisiones de deuda externa. Esta medida no se veía desde 2022 y evidencia las dificultades del Ejecutivo para sostener liquidez en moneda local.
Por su parte, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) alertó sobre los riesgos crecientes para cumplir con la meta fiscal de 2025. El balance primario del Gobierno Nacional Central a marzo fue de -0,8% del PIB, cuando el Plan Financiero exige un resultado de -0,2%. El déficit fiscal total alcanzó el 2,0% del PIB, el más alto registrado en un mes de marzo desde 2004.
Además, el recaudo tributario también ha estado por debajo de lo previsto: en el primer trimestre, la Dian recaudó $0,9 billones menos que lo presupuestado, y el crecimiento anual del ingreso fue apenas del 1,5%, lejos del 22,4% necesario para cumplir los objetivos de ingresos fiscales.
Tanto analistas financieros como el Carf coinciden en que el gobierno necesita medidas inmediatas para aumentar ingresos o recortar el gasto público, si desea cumplir con las metas fiscales trazadas para el presente año.
