Tras su salida del Ministerio de Relaciones Exteriores, Laura Sarabia habló públicamente sobre los problemas que enfrenta el proceso de emisión de pasaportes en Colombia y señaló directamente al jefe de despacho presidencial, Alfredo Saade, por decisiones que, según ella, estarían poniendo en riesgo el suministro de documentos a partir de septiembre.
En declaraciones entregadas a la revista Cambio, la exministra aseguró que nunca existió un contrato con una empresa portuguesa para la producción de pasaportes, a pesar de que Saade afirmó públicamente que dicho acuerdo estaba en curso con la Imprenta Nacional. Sarabia reveló que incluso desde la Embajada de Portugal se sorprendieron por la afirmación, pues —según una comunicación oficial— no estaban al tanto de ningún convenio cercano a concretarse y llevaban semanas intentando obtener respuestas del Gobierno colombiano sin éxito.
La exfuncionaria también puso en duda la versión oficial sobre el supuesto stock de 600.000 libretas de pasaportes que garantizarían la continuidad del servicio después de la finalización del contrato actual con Thomas Greg & Sons, el próximo 31 de agosto. “No hay certeza de que ese inventario exista realmente. Si no se realiza una transición adecuada, existe un riesgo serio de que el país se quede sin pasaportes”, afirmó Sarabia, quien además señaló que la Imprenta Nacional aún no estaría en condiciones técnicas para asumir completamente la producción.
Uno de los puntos más controversiales que reveló en la entrevista tiene que ver con una presunta intervención directa de Saade en el proceso, sin coordinación con la Cancillería. De acuerdo con Sarabia, el jefe de despacho instruyó a funcionarios para que retrasaran intencionalmente la asignación de citas de pasaportes, con el fin de extender el uso de las libretas disponibles. “Cuando lo cuestioné, me respondió que no era grave demorarle la cita a la gente, porque así alcanzaban más pasaportes”, contó.
La situación expuesta por Sarabia ha encendido las alarmas sobre una posible crisis inminente en la expedición de documentos de viaje. Mientras desde Presidencia insisten en que el nuevo contrato será firmado pronto, aún no hay confirmación oficial sobre los avances logísticos ni técnicos que garanticen la continuidad del servicio.
