Con energía y conocimiento, 106 campesinas se certifican en electricidad en el Quindío

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En una apuesta por dinamizar la economía rural y reducir las brechas de género en el acceso al conocimiento técnico, 106 mujeres campesinas de Calarcá, Circasia, Filandia y Quimbaya fueron certificadas en electricidad básica. Esta iniciativa representa no solo un avance en formación, sino una estrategia concreta para fortalecer la productividad familiar y comunitaria en zonas cafeteras del Quindío.

La capacitación, que constó de 40 horas, fue posible gracias a una alianza entre el Comité de Cafeteros del Quindío, el SENA y la Empresa de Energía del Quindío (EDEQ), y se ejecutó en el marco de los programas Hechas de la mejor energía y SENA en el Campo. Estas estrategias buscan llevar el conocimiento técnico a territorios con baja cobertura educativa, especialmente entre las mujeres.

Fabio Alberto Salazar Rojas, gerente de EDEQ, explicó que esta iniciativa va más allá de la formación académica: “Dotar a las mujeres rurales de herramientas técnicas significa aumentar su autonomía económica y mejorar las condiciones de sus familias. Es un paso real hacia un modelo de desarrollo más equitativo e inclusivo”.

Para muchas de las mujeres beneficiadas, esta formación representa una posibilidad concreta de ahorrar costos en reparaciones domésticas, emprender pequeños negocios de servicios eléctricos o complementar otras actividades productivas. Algunas ya vislumbran oportunidades de generar ingresos adicionales en sus comunidades, donde la oferta de mano de obra calificada es escasa.

Diana Marcela Madrid, del municipio de Calarcá, expresó que ahora puede aplicar lo aprendido en su finca: “Este curso nos dio más que conocimientos; nos abrió una puerta para ser útiles y generar valor desde lo que sabemos hacer”.

La formación estuvo a cargo del Centro para el Desarrollo Tecnológico de la Construcción y la Industria del SENA, institución que ha venido fortaleciendo su presencia en el territorio rural para fomentar la educación pertinente, con impacto directo en la economía local.

Como parte del plan de expansión de esta estrategia, se proyecta llegar a mujeres rurales de Armenia, Buenavista, Montenegro y La Tebaida, llevando no solo conocimiento técnico, sino también una visión de desarrollo sustentado en la equidad y la formación con propósito.

Este modelo de intervención es ejemplo de cómo las alianzas público-privadas pueden potenciar el talento femenino como motor de transformación y crecimiento económico en el campo quindiano.

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