Indignación en Torreón, México, por la muerte de trabajador víctima de presunto acoso laboral

Internacional

En Torreón, Coahuila, la muerte de Carlos Gurrola, de 47 años, ha dejado una herida profunda entre familiares, amigos y vecinos que lo recuerdan como un hombre trabajador, noble y alegre, pese a las difíciles condiciones que enfrentaba en su vida diaria.

Conocido cariñosamente como “Papayita”, Carlos dedicaba sus jornadas a labores de limpieza en una plaza comercial. Llegaba cada día en bicicleta, la misma que, según relató su familia, en varias ocasiones fue dañada por compañeros que también lo hostigaban. Su madre recuerda que, aunque regresaba cansado y a veces triste por las constantes burlas que sufría, siempre trataba de ocultar su dolor con una sonrisa.

El 30 de agosto su historia dio un giro irreversible. Ese día bebió un suero que, presuntamente, había sido contaminado con un químico por parte de quienes lo molestaban. El daño fue inmediato. Tras casi tres semanas de lucha en un hospital del IMSS, su cuerpo no resistió más.

“Lo que más me duele es que sufrió demasiado. Yo solo quiero justicia, que no quede impune lo que le hicieron. Hoy fue mi hijo, mañana puede ser otro”, expresó entre lágrimas su madre, quien lo acompañó hasta el último día.

El caso ha provocado indignación en la comunidad, no solo por la crueldad del acto, sino porque expone cómo el acoso laboral y las bromas pesadas pueden tener consecuencias irreparables. Vecinos y conocidos se han unido en mensajes de apoyo a la familia, destacando el carácter bondadoso de Carlos y pidiendo que su memoria no se olvide.

Para muchos, la historia de “Papayita” es un llamado urgente a la empatía y al respeto en los espacios de trabajo, donde cada ser humano merece dignidad y un trato justo.

Deja un comentario