El Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó emisiones de ceniza del volcán Puracé, en el Cauca, y continúa con el monitoreo del sistema volcánico, mientras las comunidades cercanas mantienen prevenidos ante una posible evacuación.
Desde el 30 de noviembre, el SGC mantiene la alerta naranja, nivel que indica un aumento en la inestabilidad del volcán y la posibilidad de que ocurran explosiones súbitas.
En los últimos días, se confirmó dos nuevas emisiones de ceniza, con alturas estimadas entre 500 y 700 metros. Aunque estos pulsos fueron menores que los registrados la semana anterior, hacen parte de un patrón de actividad que continúa siendo relevante para los expertos.
El coordinador del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, Jaime Raigosa, explicó que estos eventos corresponden a fluctuaciones dentro del comportamiento actual del volcán y no representan, por sí solos, un aumento inmediato del riesgo. Sin embargo, reiteró que la alerta naranja se mantiene y llamó a la calma de la comunidad.
Por su parte, el profesor Carlos Alberto Vargas Jiménez, de la Universidad Nacional y miembro de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, señaló que “la probabilidad de una erupción en el corto plazo ha aumentado”, aunque no es posible establecer una fecha. El académico destacó señales relevantes como mayor energía sísmica asociada al movimiento de fluidos, incremento en la salida de gases y emisiones persistentes de ceniza, que en ocasiones han alcanzado hasta un kilómetro de altura.
Si bien la alerta naranja no implica una erupción inminente, sí contempla escenarios de explosiones freáticas o freatomagmáticas (erupciones volcánicas impulsadas por la interacción directa entre el magma y el agua) , que pueden ocurrir sin previo aviso y provocar afectaciones locales como caída de ceniza, presencia de gases tóxicos o lahares.
Ante este panorama, las comunidades de Puracé y zonas cercanas permanecen preparadas para activar los protocolos de evacuación establecidos por las autoridades municipales.
El SGC continúa el monitoreo del volcán las 24 horas, mientras las autoridades locales y departamentales coordinan acciones de prevención y seguimiento.
