Un juez con función de control de garantías de Bogotá, acogiendo la solicitud de un fiscal del Caivas de Funza, adscrito a la Seccional Cundinamarca, envió a la cárcel a Ramiro Ibáñez quien se desempeñaba como terapeuta y cuidador de un centro que alberga a menores de edad que requieren protección especial.
Las investigaciones y las pruebas de la fiscalía establecieron que el imputado aprovechando sus labores se habría abusado sexualmente de una niña menor de edad que se encontraba interna en la fundación.
Al parecer, Ramiro Ibáñez era encomendado el cuidado de los adolescentes durante las horas de la noche y había aprovechado la noche y la soledad del lugar para, presuntamente, incurrir en tocamientos de índole sexual contra la víctima.
La Fiscalía estableció que la menor de edad era sometida a tratos crueles cuando se resistía a los abusos, como realizar actividades físicas hasta altas horas de la noche a manera de castigo.
Este caso fue denunciado por la víctima luego de que lograr huir de la referida institución, cuando le fue concedido un permiso para asistir a una cita médica y les contó a sus padres quienes las acompañaron para formular la denuncia respectiva
El presunto agresor fue capturado por el CTI y por la Policía de Cota (Cundinamarca).
