El creciente interés por los vehículos eléctricos ha llevado a que cada vez más personas opten por esta alternativa, motivados por el aumento de los precios de la gasolina y la preocupación por el medio ambiente, durante el año 2022, la movilidad limpia fue protagonista en el país, con un total de 27.845 matrículas de vehículos eléctricos, se estima que para el año 2026, se venderán en Colombia alrededor de 7.000 carros eléctricos, posicionando al país como uno de los líderes en la región en términos de penetración de este tipo de vehículos.
Sin embargo, los altos costos de estos modelos limitan su masificación, gran parte de este elevado costo se debe a las baterías, ya que los vehículos eléctricos utilizan baterías de iones de litio que almacenan y suministran energía al vehículo, pero, ¿qué sucede cuando estas baterías ya no pueden proporcionar una autonomía adecuada?, según Andrea Álzate, CEO de Altero, una de las primeras empresas en Latinoamérica especializada en el reciclaje de baterías de vehículos eléctricos, “las baterías de iones de litio gastadas se consideran residuos peligrosos debido a sus propiedades explosivas y, en ocasiones, tóxicas. Se requieren medidas especiales para manipularlas durante las operaciones de desmantelamiento y transformación, con el fin de recuperar los materiales estratégicos que nos permiten abastecer un mercado cada vez más demandante y, al mismo tiempo, proteger el medio ambiente”.
Es importante destacar que el reciclaje de litio ayuda a reducir la explotación del medio ambiente en la extracción de este mineral, disminuyendo hasta un 20% las emisiones de CO2 en comparación con la minería convencional, “Nuestro proceso de reciclaje recupera todos los materiales, incluyendo no solo los elementos clave como el litio, el níquel y el cobalto, sino también el cobre, el aluminio, el hierro, el plástico y los componentes electrónicos, actualmente, en nuestra planta podemos recuperar aproximadamente un 95% del litio contenido en las baterías, nuestro objetivo es alcanzar una tasa de recuperación cercana al 99% para este año 2023”, afirmó Álzate.
Ante el aumento de la presencia de vehículos eléctricos en las ciudades, se espera que los procesos de reciclaje también se masifiquen para satisfacer la demanda, en los últimos años, Altero ha centrado sus esfuerzos en desarrollar un proceso que permita la separación segura y sostenible durante las etapas de almacenamiento, acondicionamiento y procesamiento de las baterías, de esta manera, se transforman las baterías que han llegado al final de su ciclo de vida, recuperando materiales críticos y reintegrándolos en la fabricación de nuevas baterías, esto no solo reduce significativamente la necesidad de nuevas extracciones mineras, sino que también promueve la sostenibilidad y la rentabilidad en el reciclaje, estableciendo un modelo de negocio basado en la economía circular.
La economía circular busca maximizar la utilización de los recursos y minimizar los desperdicios y la contaminación, y está adquiriendo cada vez más importancia y relevancia en Colombia como una estrategia para promover el desarrollo sostenible y proteger el medio ambiente.
