Según datos recientes de la Federación Nacional de Cafeteros, al cierre del mes de junio, las importaciones de café experimentaron una disminución significativa del 30% en comparación con el año anterior, las cifras muestran que se importaron alrededor de 99 mil sacos de café, lo que representa una reducción de 42 mil sacos en comparación con los 141 mil sacos importados en junio de 2022.
Aunque esta disminución es notable, es importante tener en cuenta que en el acumulado de los últimos 12 meses, las importaciones de café se han mantenido en niveles superiores en comparación con el mismo periodo del año anterior, por otro lado, la producción de café en Colombia, reconocido como el mayor productor mundial de arábigo suave lavado, aumentó un 1% en el mes de junio, se registraron 956 mil sacos de 60 kg en comparación con los 951 mil sacos del año anterior, sin embargo, a lo largo de los últimos 12 meses, la producción ha experimentado una disminución del 13%, pasando de 12.3 millones de sacos a 10.7 millones de sacos, esta caída se atribuye a las variables climáticas adversas que han afectado la producción de café, especialmente en los procesos de floración y llenado de grano en las regiones cafeteras del país.
En cuanto a las exportaciones, en el período comprendido entre julio de 2022 y junio de 2023, se alcanzaron los 10.5 millones de sacos exportados, lo que representa una disminución del 16% en comparación con el volumen registrado en el mismo periodo del año pasado, esta tendencia a la baja en las exportaciones también refleja los desafíos enfrentados por la industria cafetera en términos de producción y demanda.
Si bien la disminución en las importaciones de café en junio puede ser una señal de cierta estabilidad en el mercado interno, es importante seguir monitoreando la situación en la industria cafetera y tomar medidas para mitigar los impactos de los factores climáticos y otros desafíos que afectan la producción y las exportaciones de café en Colombia.
