La noche de este viernes 8 de septiembre un sismo de magnitud 6,8 sacudió Marruecos, sembrando el pánico en la turística ciudad de Marrakech, que se encuentra cerca del epicentro, según el último informe oficial revelado este sábado, al menos 820 personas perdieron la vida como resultado de esta catastrófica sacudida, el terremoto, que ocurrió en medio de la oscuridad de la noche, provocó que la población huyera de sus hogares en busca de seguridad, los datos del Ministerio del Interior confirman que, además de las vidas perdidas, al menos 672 personas resultaron heridas, y 205 de ellas se encuentran en estado grave.
La provincia de Al Hauz, donde se localizó el epicentro del sismo, sufrió la mayor cantidad de víctimas mortales, con un total de 394 fallecidos, por su parte, Tarundant, ubicada más al sur, lamenta la pérdida de 271 personas, el devastador movimiento telúrico causó el colapso de numerosos edificios en estas dos provincias del suroeste de Marruecos, generando caos y destrucción en su paso, la evento se sintió incluso en la capital, Rabat, que se encuentra a cientos de kilómetros de distancia, así como en ciudades costeras como Casablanca y Esauira, incluso en el país vecino, Argelia, se percibió el temblor, aunque las autoridades descartaron daños o víctimas en su territorio.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo tuvo una magnitud de 6,8 y se produjo a una profundidad de 18,5 kilómetros, con el epicentro ubicado a 71 kilómetros al suroeste de Marrakech, a las 23H11 hora local (22H11 GMT), el Ministerio del Interior de Marruecos ha anunciado que se están movilizando todos los recursos necesarios para intervenir y brindar ayuda en las áreas afectadas por esta tragedia, varios países, incluyendo España, Reino Unido, Italia e Israel, han ofrecido su apoyo en las labores de rescate.
Francia, que tiene una significativa población de origen marroquí, expresó su solidaridad, y el presidente Emmanuel Macron manifestó su conmoción ante la terrible situación, en medio de la devastación y el dolor, Marruecos se enfrenta a un desafío monumental para asistir a los afectados y comenzar la tarea de reconstrucción en las áreas golpeadas por este desastroso sismo.
