El Gobierno de Perú ha otorgado a la Policía Nacional de Perú, la capacidad de detener a ciudadanos nacionales y extranjeros sin necesidad de una orden judicial o fiscal, en casos en los que no porten documento de identidad o sean considerados sospechosos de la comisión de un delito, esta medida, que se enmarca en la legislación sobre seguridad, fue implementada a raíz de las facultades otorgadas por el Congreso peruano el pasado 20 de septiembre.
De acuerdo con la modificación del artículo 205 del nuevo Código Procesal Penal, la Policía podrá requerir la identificación de cualquier individuo cuando considere que es necesario para prevenir un delito o para obtener información relevante en la investigación de un hecho punible, en caso de que la persona detenida no porte un documento de identidad, será llevada a la dependencia policial más cercana exclusivamente con fines de identificación, para ciudadanos peruanos, este proceso no podrá exceder un máximo de cuatro horas, mientras que para extranjeros, el plazo se extiende a un máximo de doce horas.
Además, si durante la identificación se descubren antecedentes policiales o judiciales, se informará a la oficina de Migraciones, y si existen requisitorias vigentes, se procederá a la detención de acuerdo con la ley, esta medida ha generado un amplio debate en el país, la congresista de izquierda Ruth Luque expresó su preocupación en la red social X (antes Twitter), afirmando que esta modificación legal “claramente” legaliza lo que ella considera arbitrariedades cometidas en la represión de protestas en el país.
Simultáneamente, el Gobierno peruano emitió otro decreto que establece que los extranjeros con sentencias de cuatro a diez años de prisión podrán ser expulsados del país después de cumplir al menos dos tercios de su condena, sin embargo, ciertos delitos como robo agravado, trata de personas, explotación sexual y pornografía infantil requerirán que las sentencias sean cumplidas en Perú antes de proceder con la expulsión.
