Por Luisa Villarraga
La noticia de su muerte fue confirmada por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), y el deceso tuvo lugar en la clínica nueva Santo Tomás. Garavito, conocido como “El Monstruo de Génova,” fue responsable de la violación y asesinato de al menos 189 menores de edad durante la década de los noventa.
En el año 2000, Garavito fue condenado a una pena de más de 1.800 años de prisión por sus atroces crímenes, que afectaron a niños de entre 8 y 16 años en un período de menos de diez años. Sin embargo, debido a que la ley colombiana establecía un máximo de 40 años de cárcel en ese momento, esa fue la sentencia que cumplió hasta su fallecimiento este jueves. También conocido como “La Bestia,” Garavito fue arrestado en abril de 1999 y cumplía su condena en la cárcel de máxima seguridad de La Tramacúa, ubicada en el departamento de Cesar.
El infame asesino serial admitió haber perpetrado sus crímenes en al menos 11 de los 32 departamentos de Colombia y, en ocasiones, incluso en Ecuador. Usaba disfraces, como el de indigente o monje, para acercarse a sus víctimas, que a menudo provenían de familias humildes. Durante su tiempo en prisión, Garavito ofreció varias entrevistas en las que confesó sus delitos, proporcionó información sobre la ubicación de los cuerpos de algunas de sus víctimas y afirmó sentir arrepentimiento y haber adoptado la fe cristiana. La posibilidad de su eventual liberación generó fuertes reacciones de rechazo en todo el país, que ya había experimentado una época de violencia.
