Por Luisa Villarraga
En medio de la discusión en torno al proyecto de Ley 292 de 2023, que propone modificar los límites de crecimiento del Impuesto Predial Unificado (IPU), la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) expresa su preocupación ante posibles consecuencias adversas.
La propuesta legislativa plantea aumentos en el impuesto predial que podrían oscilar entre el 50% y el 300%, con un impacto particularmente significativo del 100% en el segmento de vivienda de interés social (VIS). Camacol señala que esta medida llega en un momento crítico, ya que las ventas de viviendas de interés social han experimentado una drástica disminución del 53% en lo que va del año 2023, resultando en la no comercialización de alrededor de 73 mil viviendas en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Factores como la inflación, las altas tasas de interés y cambios en las políticas de vivienda han contribuido a la caída en las ventas, generando un aumento en las renuncias a procesos de compra, especialmente entre los hogares de menores ingresos. Según cifras hasta septiembre de 2023, alrededor de 30 mil hogares han abandonado la idea de adquirir vivienda, siendo 23 mil de ellos renuncias específicas al segmento de vivienda de interés social.
Desde Camacol, se destaca que el acceso a una vivienda digna y asequible debe ser prioridad gubernamental. Se hace un llamado para que las medidas destinadas al desarrollo regional consideren las necesidades y capacidades actuales de los hogares colombianos. La situación económica demanda acciones que incentiven la generación de vivienda, en lugar de imponer mayores costos y barreras de acceso.
Es crucial tener en cuenta que, en lo que va de 2023, los colombianos han dejado de invertir 17 billones de pesos en la compra de vivienda nueva. Camacol advierte sobre las presiones adicionales que podrían enfrentar los arrendamientos si se suman nuevos impuestos a este escenario ya desafiante.
